Etapa 1 Encendemos el horno a 200º. Limpiamos bien de restos de plumas la piel de los muslos y frotamos con un poco de sal grusa y los untamos con media cucharada de mostaza, cada uno y sólo por la piel. Salpimentamos bien y espolvoreamos con una mezcla de orégano y perejil picado. Reservamos.
Etapa 2 Pelamos la patata y cortamos en rodajas de grosor medio. Las disponemos en la fuente para el horno intentando no dejar ningún hueco. Cortamos la cebolla en aros y la añadimos a la fuente. Salamos un poco, ya que el pollo ya está también condimentado. Situamos los muslos encima y vertemos la mitad del vino blanco.
Etapa 3 Introducimos al horno ya caliente y lo dejamos 20 minutos más o menos. Abrimos y le damos la vuelta al pollo y añadimos la otra mitad del vino. Volvemos a meter al horno otros 20 minutos. Sacamos y le volvemos a dar la vuelta e introducimos al horno con el gratinador unos cinco minutos para que la piel quede tostadita y crujiente.
Etapa 4 Para emplatar situamos un muslo por plato y un buen puñado de patatas con la cebollita y el líquido que ha soltado el propio muslo. Servimos caliente.
Etapa 5 Perfecto con un tinto joven de cuerpo medio, por ejemplo un Ribera del Duero o Somontano.
Esta delicioso.
Enviado el 18/05/2012, 18:09Pocos ingredientes sale un riquísimo pollo
Enviado el 17/05/2012, 02:45me encanto y es facil la voy apreparar se que me va a quedar rica
Enviado el 17/05/2012, 01:26Lo prepare, delicioso
Enviado el 17/05/2012, 01:22